La micro-economía es la
disciplina que estudia el comportamiento económico de empresas, hogares e
individuos y su interacción con los mercados. Analiza cómo toman decisiones
para asignar sus recursos limitados a las distintas posibilidades.
Las personas tienen necesidades específicas que
cubrir (alimentación, vestido, medicinas, vivienda) y existen múltiples
factores que influyen en la capacidad de generar recursos para satisfacer
dichas necesidades, tales como trabajo, materia prima o capital. El equilibrio
y óptima distribución de estos recursos, es materia micro-económica.
Uno de los objetivos de la micro-economía es
examinar el efecto de los cambios de precios en los consumidores (demanda) y el
efecto de los precios en los productores (oferta). Por lo que uno de sus
principios básicos de análisis es la ley de la oferta y la demanda. La micro-economía elabora modelos matemáticos para desarrollar supuestos
comportamientos de los individuos, por lo que estos modelos solo se cumplen
cuando a la vez se cumplen esos supuestos.
La macro-economía estudia el
funcionamiento global de la economía como conjunto integrado, para
así poder explicar la evolución de los agregados económicos.
Cuando hablamos de conjunto integrado, nos
referimos al estudio de las variables económicas agregadas. De ahí, que al
final de la definición, señalemos como objetivo explicar los ‘agregados
económicos’. La producción de una empresa sería un valor individual.
Sin embargo, el PIB (producto interno bruto) sería un valor agregado
(incluye la producción total del país expresado en su moneda).
Entre los ejemplos más destacados de variables macro-económicas, nos encontramos: el nivel de precios, el desempleo, la balanza de pagos o el crecimiento económico.
La economía de mercado
es un sistema económico en donde las decisiones fundamentales de qué,
cómo y para quién producir se resuelven a través del mercado.
En una economía de mercado, la interacción de
la oferta y demanda es la que determina la cantidad y
precio de equilibrio de los bienes y servicios transados. Asimismo, el mercado
se encarga de la distribución de la renta a través de la posesión de los
factores productivos (capital, trabajo, etc.).
El
Coeficiente de Gini es un indicador ideado por el estadístico italiano Correado
Gini que se usa para medir el nivel de desigualdad existente
entre los habitantes de una región. Normalmente, es más utilizado
en lo referente a desigualdad en los ingresos, aunque el método se aplica
también para la distribución de la desigualdad en ámbitos como ciencias de la
salud, ingeniería, ecología o química. Es decir, lo que mide este coeficiente
es hasta qué punto la distribució de los ingresos entre individuos u
hogares dentro de una economía se aleja de una distribución equitativa.
Representación
del Coeficiente:
Para medir las
desigualdades, el Coeficiente de Gini se basa en la Curva de Lorenz,
representada en un gráfico donde:
En el eje horizontal se ubica el porcentaje
acumulado de los individuos u hogares ordenados de modo ascendente en función
de su nivel de ingresos.
En el eje vertical se indica el porcentaje
acumulado del ingreso que perciben esos individuos u hogares.
La diagonal de 45º (línea de equidistribución)
muestra la situación teórica de perfecta igualdad en la distribución del
ingreso.
Así, en el
coeficiente de Gini:
El numerador es el área entre la curva de Lorenz de
la distribución y la línea de la distribución uniforme.
El denominador es el área bajo la línea de
distribución uniforme.
El Coeficiente de Gini es el cociente del área
entre la diagonal de 45º y la Curva de Lorenz sobre el área constituida por el
triángulo de la línea de 45º.
Ceteris paribus es una expresión en latín que
significa «todo lo demás constante». Es recurrente su uso en el análisis
económico y financiero.El término ceteris
paribus sirve a un autor o expositor cuando explica el impacto de
una variable económica sobre otra. Es una forma de indicar que todos
los demás factores permanecen iguales.
Ejemplo de ceteris paribus: Veamos
un ejemplo de cómo se usa la expresión ceteris paribus. Supongamos que
analizamos la oferta y demanda de los juguetes electrónicos para niños.
Imaginemos que aumenta la demanda de la mercadería
debido a una coyuntura determinada. Por ejemplo, las fiestas navideñas. Entonces, ceteris paribus,
se incrementarán el precio y la cantidad en el equilibrio de mercado.
En este caso, asumimos que se mantienen constantes otras
variables como la capacidad de producción de las empresas competidoras,
el impuesto al valor añadido, el precio de cada bien sustitutivo,
entre otros.
Un
sistema económico es una estructura o forma de organizar la actividad económica
de una sociedad, la producción de bienes y prestación de servicios, gestionando
y administrando los recursos de los que se dispone.
Las
necesidades de la población e instituciones son ilimitadas, mientras que los
recursos para cubrirlas son finitos, por lo que la gestión y planificación de
los recursos es necesaria.
Por
tanto, el objetivo de un sistema económico es gestionar y planificar qué
cantidad de bienes y servicios se producen, cómo hacerlo y para quién
destinarlo, de manera estable y sostenible para poder crear crecimiento
económico.
¿Qué elementos integran un
sistema económico?
Los siguientes elementos
forman un sistema económico:
Agentes económicos: Familias, empresas y
Estado.
Factores de producción: Tierra,
trabajo y capital.
Bienes y servicios: Bienes y
servicios producidos para cubrir las necesidades de los agentes económicos.